Not all roles available for this page.
Sign in to view assessments and invite other educators
Sign in using your existing Kendall Hunt account. If you don’t have one, create an educator account.
Si el triángulo
Jugador 1: Eres el trasformador. Toma la tarjeta de transformador.
Jugador 2: Selecciona una tarjeta de triángulo (tarjeta A, B o C). No se la muestres a nadie. Estudia el diagrama y descifra qué lados corresponden y qué ángulos corresponden. Cuéntale al jugador 1 lo que encontraste.
Jugador 1: Anota lo que te dice tu compañero para saber qué partes de sus triángulos son correspondientes. Piensa en una secuencia de movimientos rígidos que lleve un triángulo al otro y compártela con tu compañero. Usa un lenguaje específico. Si te ayuda, usa las notas de tu tarjeta.
Jugador 2: Escucha las instrucciones del transformador. Sigue sus instrucciones en papel de calcar. Dibuja la imagen que se obtiene luego de cada paso. Cuéntale a tu compañero cada vez que haga coincidir 1, 2 o 3 vértices de tus triángulos.
Noah y Priya estaban jugando “Los triángulos invisibles”. Priya le dijo a Noah todos los lados que eran congruentes y todos los ángulos que eran congruentes.
Noah le dijo a Priya que hiciera estos pasos para que los 3 vértices coincidieran:
Ahora Noah y Priya están tratando de explicar por qué sus instrucciones funcionan y necesitan ayuda. Responde a sus preguntas para ayudarlos a completar las partes que faltan en su demostración.
Primero, trasladamos el triángulo
Si todas las partes correspondientes de dos triángulos son congruentes, entonces un triángulo se puede llevar al otro con una secuencia de traslaciones, rotaciones y reflexiones. La congruencia de las partes correspondientes justifica que los vértices de los triángulos coincidan exactamente.
Una de las formas más comunes de hacer coincidir los vértices es primero usar una traslación para que un par de vértices coincida, luego una rotación para que un segundo par coincida, y, si es necesario, una reflexión para que el tercer par coincida. Hay varias maneras de justificar por qué los vértices deben coincidir si los triángulos son congruentes. Esta es una de ellas:
Primero, trasladamos el triángulo
Sabemos que los rayos
Si es necesario, reflejamos el triángulo